Brizna de sepulcro

26 de agosto de 2016

“El amor sirve para morir más cómodamente”. Marguerite Duras, Hiroshima mon amour. La mayor vitalidad, el dolor. El amor es un colchón que hace de la noche un alivio del día. Tiene que ver con la respiración. La muerte no puede esperar. “Aquel jardín podría hacer creer en dios”, al atardecer, cuando la humanidad es una maceta. “Y otra vez le curé la mano”. Los jardines son azogan el recogimiento. “Aun no soy capaz de recordar la puerta del jardín”, tras la cual dios no sabemos a qué altura se encuentra, y Resnais escribe pausado, extraviando la mirada. “Entre las ruinas, en invierno, el viento gira sobre sí mismo” y nos roza. La primera ruina somos nosotros; la segunda, nuestra fe. Nos hace suaves la intemperie a imagen de la noche. Nos arruina, y en el acto nos otorga la humildad de saber la muerte venidera. “Quédate en Hiroshima, conmigo”. “Me estás matando”. “A veces entra un gato y se queda mirando. No es malo. Ya no sé nada. Después ya no sé nada”. “¿Cuánto tiempo?”. “Toda la eternidad –con convencimiento-“. “¡Ah! ¡Qué joven fui un día!”

Brizna de gato muerto

19 de agosto de 2016

“Vivir sin ángeles es tener llaves en las cerraduras”. Gunnar Ekelöf. Las trampas no sirven. Si tapas la bocallave no verás a través. La historia de un hombre la construye su mirada.

Brizna de blues

17 de agosto de 2016

“Ruido de nubes que el otoño piensa”. José Carlos Becerra, Los muelles. Cada estación es la misma; incluso la de ferrocarril. Los relojes están parados. El sol es un atrezo. “Aquí está la tarde para designar una ausencia”. Las partes del día son un punto cardinal. No olvidan que al desandar también se hace camino; crecen abrojos en las manos y “queda una hoja de papel (…) / donde está anocheciendo / (…) una brisa sin destino”. El sol sale no más que para iluminar la añoranza y, a la distancia adecuada, obliga a decir: “A veces tu ausencia forma parte de mi mirada / mis manos contienen la lejanía de las tuyas / y el otoño es la única postura que mi frente puede tomar”.

Brizna de vomitorios

14 de agosto de 2016

“Parece que hay tantas escapatorias entre mis labios y la copa de la que quiero beber”. Vanesa Bell a Duncan Grant. No por el límite, sino por su concepto, queremos rendir los mapas. La distancia siempre es adecuada. La vida atasca el vivir.

Brizna de sustracción

11 de agosto de 2016

“Inger: te has de pudrir porque los tiempos son podridos”. Johannes, Ordet, Dreyer. Al revés que en el filme, la cordura nos abandona por no visitar a Kierkegaard. “En este mundo todo está corrompido. Estaremos corrompidas nosotras también”, resuelven dos locas en Las margaritas, de Vera Chytilová. ¿Qué puede hacer el petróleo sino expandirse? La libertad consentida es reaccionaria por derrotista; y el universo, un émulo del aceite.

Brizna de augurio

9 de agosto de 2016

“En las próximas décadas veremos cosas que no habíamos observado”. Kip Thorne. Está muriendo gente que no se había muerto nunca.

Brizna de epíteto

7 de agosto de 2016

“El medio más seguro -y rápido- de sorprendernos es seguir fijando en el objeto una mirada imperturbable”. Pavese, Diálogos con Leuco. La obsesión es creativa igual que la nieve es blanca. “Llegará un momento en que nos parecerá –como un milagro- que nunca antes lo habíamos visto”. Contra la obsolescencia, perseverancia.