Brizna de insomnio

29 de marzo de 2017

“Pero, bueno, ¿qué merito hay en madrugar?”. Javier Marías. Levantarse muy temprano revela problemas de conciencia, a menudo.

Brizna de fragmentos

24 de mayo de 2017

“Cuando en el mundo había muchos oficios, / se veía en una iglesia a un Arcángel / que pesaba almas (…) / Mas, andando los tiempos, / comenzó a pesarlas y a medirlas un famoso médico / vienés, Herr Doktor Professor Sigmund Freud, / y luego ya no hubo almas, y las gentes se sentían / más ligeras y huecas”. Jiménez Lozano, Los retales del tiempo. Ya no volaban donde querían, pendían cual hoja volandera. La vida se manifiesta en los intersticios.

Brizna de jardinería

21 de mayo de 2017

“Los aficionados a las cápsulas del tiempo practican la arqueología inversa, pero también la nostalgia inversa”. James Gleick. El futuro es una aspiradora y el pasado un soplador. ¿El presente?, una hoja en el suelo. Tú, un barrendero.

Brizna de indisciplina

18 de mayo de 2017

“Dios, antes de destruir a sus víctimas, las enloquece”. Eurípides. Primero, locura; después, destrucción. Pound dijo que la belleza no era locura. La locura contesta que tiene luciérnagas en el pelo. “Y qué voy a hacer”.

Brizna de guerra

15 de mayo de 2017

“En unos bombarderos con nombres de muchachas fuimos a incendiar / las ciudades que habíamos aprendido en clase…”. Randall Jarrell, Losses. Hasta un detector averiado de frases redondas señalaría ésta. ¿Se puede no desear haberla escrito después de leerla, introduciendo el último libro de Jean-Yves Jouannais?

Brizna de ausencia de paredes

13 de mayo de 2017

“Hace bastantes años decidí no tener televisión”. Juan Antonio Álvarez Reyes. No le engañarán con la milonga de que las series son el nuevo cine. “El museo ideal estaría entre el imaginario de Malraux y el museo sin paredes de Douglas Crimp”. Los museos, pues, deben ser como las noches de Caballero Bonald y lo local, para hacerse universal, en Torga.

Brizna de metamorfosis

9 de mayo de 2017

“Hay derrotas triunfales que equivalen a victorias”. Montaigne, Ensayos. Tras el fracaso queda más fracaso como tras el horizonte hay más horizonte. En la vida todo es a perpetuidad desde el momento en que nos sabemos mortales. Yo creo que de estas cosas hablaba Beckett en su poco optimista ‘Fracasa mejor’. Optimista es invocar el humor negro. Simplemente perfeccionamos la caída como las aves que pescan en el mar. Los que se engañan con éxitos terruños son los más despistados. El que no intenta fracasar mejor es un cretino.