Brizna de adicción

19 de agosto de 2010

"Los sexoadictos somos un montón". Victoria Abril. Lo dijo un Berlín -entiéndase, festival-. Siempre he creído que la adicción al sexo es un capricho de estrella con parada y fonda en Michael Douglas, que estos días ha hecho público un cáncer de garganta. Lo de los demás es obsesión o necesidad. No sé por qué la cita me recuerda a aquella respuesta que dio Carmen Maura a Interviu, ¿allá por los ochenta?, tipo: "Me masturbo, pero no lo pongas". Confesiones a media luz.

Brizna de lujuria

18 de agosto de 2010

"La precisión es la lujuria del pensamiento". Pessoa. ¿Estaba pensando en la poesía? La terminología se presta a una afirmación, a la que encuentro vocación aforística, de Luis Landero: "El ingenio es el irse de putas de la inteligencia". En todo caso, mi reino por un poco de lujuria del pensamiento aplicada a los mapas de las emociones. Pisamos cartografía sinuosa.

Brizna de decadencia

10 de agosto de dos mil diez

"Dolores Ibarruri fue una mujer que me marcó". Anne Igartiburu. Mira, oye, es verano, los periódicos adelgazan y los contenidos se minimizan. También esta bitácora nota la erección del mercurio.
La entrevista que leo es de hace once años, está bien revisar los periódicos, te llevas sorpresas. Agosto de mil novecientos noventa y nueve. También hace apuntes de Frida Kahlo -que me parece un personaje estival, al que los suplementos veraniegos de los grandes diarios siempre dedican un reportajillo-. La chica no se corta y cita también a Baroja y Chillida. "¿Autodeterminación? No me interesa mojarme. Sería cuestión de que quitases el micro y te contase cosas". Deducimos que la Anne del siglo pasado era mejor de la que es hoy, víctima de sí misma y su tontería. A. M., sabia, me replica: "A lo mejor es así la chica". "Yo creo que si a Platón le pones tres años a todas horas con ovejas termina haciéndose pastor".
Dos días después, la misma sección de entrevistas arroja el siguiente titular: "Me gustan las barriguitas". Lo dice el apolíneo Nacho Duato.

Brizna de fotografía

4 de agosto de 2010

"La fotofrafía no es verdad". Marta Gili. Dirige el centro de Artes Visuales más importante de Francia y se ha codeado con Robert Frank. Está rodeada de imágenes y por eso sabe del peligro que entrañan. "El predominio de lo visual puede atrofiarnos". Detrás, la necesidad de mantener el pensamiento y la palabra, ¡cómo estar en desacuerdo! No me cabe duda de que la poesía es lo contrario de la televisión y de que la imagen, siempre manipuladora, es una dictadora que te da de comer con la sutileza que usa la -buena- madre con el niño. Todo deglutido, todo pensadito.
La excepción de la imagen burda son el cine de Fellini o la instantána hecha arte. Ésa que le permite a Carlos Pérez Siquier afirmar que la fotografía "tiene algo de asesinato". Por algo al onomatopéyico clic se le denomina disparo.
La fotografía. "Detienes con ella el tiempo. Lo atrapas de un modo inexplicable. Lo aislas. Lo resucitas. No sé". Y aportas algo al mundo que no tenía.

Brizna de éxito

1 de agosto de 2010

"Mi éxito tardío ha sido un regalo". Naomi Watts. Esta frase, tan sencilla que parece fabricada para titular de revista intrascendente, encierra verdad. Uno piensa en los JASP -cada generación tiene los suyos-, que no son sino inconscientes aspirantes a yuppie con acné. O en los que van por tercero de no sé qué y se mueren por empezar a trabajar en cuarto. Y, con un poco de mala suerte, lo consiguen. A cuántas no pocas personas les ha atontado tener cosas sin edad de merecer.

Brizna de secreto

30 de junio de 2010

"En España la mejor manera de guardar un secreto es escribir un libro". Manuel Azaña. Vivimos en un país de comadrejas que acentúan el gusto fácil por las cosas al que el ser humano se traduce predispuesto.
La tarea sagrada de la literatura parece disentir, aun a costa de perder sangre. Los libros son el saco roto donde las ideas se pierden porque no hay quien las recoge.

Brizna de exigencia

12 de junio de 2010

"Al público no exigente dale cualquier melodía barata, que se queda contento". Jaime Urrutia, artista encaminado al rigor, alejado de quienes, tanto da, "escuchan igual a Bustamante y a Bisbal que a Gabinete Caligari".
Cada cual se aproxime un fonendo y mire su discoteca. Y las decisiones que proyecta sobre su vida y sobre la del planeta. Melodías baratas hay en cualquier orden.