Brizna de yo

3 de noviembre de 2012.

“El yo es un chantajista que nunca está a gusto con lo que se le paga”. Leslie Poles Hartley. Hay otro yo, antiegotista, satisfactorio, radicado en la esencia. “Dedique todo el tiempo que pueda a sí mismo. Investigue la felicidad (…) Pierda el tiempo (…) Podemos cultivar la emoción, la amistad, (...) leer, (...) poner límites a la estúpida revolución digital”, Andrés Ibáñez. Ese yo interesa, al servicio del arte y de lo constituyente. Pienso en Umbral: escribir es salir de uno. Meterse dentro para ver el mundo desde fuera. Desaparecer. 

Brizna de 'esquisitez'

1 de noviembre de 2012

"Habiéndome aborrecido de la poesía que confunde la escritura con la lengua y quiere valer por lo que dice y no por lo que pueda hacer". Agustín García Calvo. El filósofo, traductor y tantos etcéteras consideraba pueril la rima y recomendaba no entender el poema "al modo de un discurso de ciencia o política o un cuento". La interpretación está en los sentidos irracionales.

Brizna de internet

12 de octubre de 2012

"No me interesa eso de apretar un botón y tener toda la información". Juan Goytisolo. Internet, caramelo envenenado, muchas veces es como tirar de la cadena.

Brizna de espacio

7 de octubre de 2012

“El tiempo es una ficción”. David Lamelas, perseguidor de “formas escultóricas sin volumen físico”, es consciente de que el espacio, a diferencia del tiempo, “tiene una realidad, existe”.
Las personas somos espacio. Pero un espacio capaz -de pintar, escribir, pensar, o sea,- de hacer tiempo. Y de formular preguntas. ¿Cuánto hace que no nos vemos?

Brizna de sombras

05 de octubre de 2012

"La vida / me ha llenado de sed para beberme / las sales de tu frente (...)". Enrique Gismero. El amor -saberse importante para otra persona- da sentido a la vida, que, por defecto, no lo tiene.

Fermín Herrero, Enrique Gismero, Fernando del Val, Javier Lostalé y José Cereijo.

Brizna de Bogart

3 de octubre de 2012

"A Humphrey Bogart, de niño, le rompieron un labio las golondrinas...". Eduardo Fraile. Ya entonces sangró por dentro. En la estación de París, donde murió, la lluvia hizo el trabajo sucio.
Al final de su segunda vida, en Casablanca, mirándose al espejo, recitó los versos de Félix Grande, aplicables a cualquier mortal: "¿Sabes por qué llorabas? Ven conmigo / y te pondré al pasado por testigo".

Brizna de Hobsbawn

1 de octubre de 2012

"Fukuyama se equivocó". Eric Hobsbawn. Se estrelló y nos estrelló. Seguimos pagando los errores del capitalismo liberal noratlántico.