Brizna de fantasías

26 de noviembre de 2010

"Las fantasías nos pueden llevar a situaciones muy complicadas". Atom Egoyan. En la actual sociedad, tan orgiástica como la de Fromm -o más-, existe, más que un impulso a satisfacer deseos ocultos, una especie de predisposición a generarlos -artificialmente- para después consumirlos. La gente ya no quiere convertir aspectos vitales -laborales, de ocio,... cualesquiera- en aventura, sino directamente en thriller. Las fantasías, en sentido estricto, si existen es para no ser cumplidas.

Brizna de Guadiana

22 de noviembre de 2010

"El Guadiana es, de los seis grandes ríos, sin duda, el más recóndito, el más desconocido, el menos visitado y tal vez el menos recordado". Juan Benet.
Señal de que el que se esconde no se quiere esconder, pero, cuando está a la vista, lo mismo prefiriera estar oculto. En todo caso, la carga de la prueba recae sobre la persona que olvida mirarlo en la impresencia de una curva, en el espejismo de un valle hundido sobre caliza. "Acaso al Guadiana tampoco le disguste ser el más excéntrico".
¿Qué sería de un río sin afluente? Hay que unir las aguas para desbordarse.

Brizna de sanidad

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/topico/eficacia/elpepisoc/20101106elpepisoc_2/Tes?print=1
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Privatizar/social/elpepisoc/20101106elpepisoc_1/Tes?print=1

Brizna de bolero

5 de noviembre de 2010

"Voy a mojarme los labios con agua bendita / para lavar los besos que una vez me diera tu boca". Luis Demetrio Traconis. Como las canciones tienen que rimar, al segundo verso se le añade 'maldita'. Una vez oí a Joaquín Sabina que las letras, para ser buenas, deben ser demagógicas, exageradas. En mi memoria, él ponía como ejemplo las rancheras.
Aun compartiendo la reflexión, deduzco que no es más que una excusa para no mirar cara a cara a la verdad: la tragedia cotidiana, susurrando en el hombro. Ahora Raphael, esa cima del Kilimanjaro, interpreta Voy.
De todos modos, qué cosas tiene la música cantada. Después de preferir "mil veces" estar ciego que "volver a verte" y enunciar: "Voy a tratar de olvidar que una vez fuiste mía", al siguiente tema recula espectacularmente: "Toda una vida me estaría contigo"... y no me cansaría.
El rock -que uno lleva en vena- no quita lo valiente, igual que lo cortés no quita el tango. Viva Discépolo.
Curioso género, la canción. Lostalé me comenta antes de ayer que el mejor García Montero está en un librito de canciones.
Cerremos esta brizna divagante: al agua bendita del principio me recuerda esa otra a la que se refiere Julia Uceda en Hablando con un haya: "Agua / para lavar los colores marchitos del tiempo", poemario intenso que también incluye mensajes de náufrago como: "Y la ropa / que guardo en el armario / ¿a quién espera?". O esa otra: "Palabras. No. No las olvides, pues te olvidas de ti". Complementaria de: "Y llevarás contigo / el papel en que se escriben los recuerdos". Como las palabras, no deberás olvidarlos o te olvidarás de ti.

Brizna de xenofobia

14 de octubre de 2010

"El sutil arte de vincular la xenofobia con la crisis". The New York Times. La Ciudad de Nueva York es un país con millones de inmigrantes, tanto de los llamados legales como de los ilegales. En dos mil seis, a George W. Bush se le ocurrió perseguir a los segundos. Inmediatamente salió el alcalde Bloomberg negándose tajantemente a apoyar una medida que, de ponerse en práctica, derribaría el país entero. A partir de cierto grado de globalización, el equilibrio de un país reposa sobre las espaldas de los que llegan de fuera. En el análisis, tan lleno de datos y argumentos como de ironía, Erhard Stackl habla de 'la nueva derecha', a la que llega a denominar 'sofisticada'. Ésta viene representada por "personas elegantes, con habilidad en las redes sociales, capaz de apelar a derecha y a izquierda", que usan el futuro de las pensiones, el desempleo y los valores occidentales para cargar lo mismo contra los inmigrantes que contra el islam. Habría que añadir la minoría gitana, después de las deportaciones ejecutadas por Sarkozy, con las que el presidente francés ha echado por tierra toda su cuota política positiva.
"Se ha impuesto la xenofobia. Durante la actual crisis económica, algunos de los inmigrantes que habían perdido su trabajo empezaron a recibir prestaciones por desempleo e, inevitablemente, se destaparon casos de fraude. Mientras que los nativos que engañan al Estado son vistos como parte del folclore local, no hay la más mínima tolerancia hacia los inmigrantes y sus familias (...) La estrategia demagógica ha dado resultado en varias elecciones parlamentarias este años. En Bélgica, en Holanda y, más recientemente y quizá de manera más llamativa, en Suecia".
Esta falsa puesta en valor de la identidad no es más que otra clase de nacionalismo -nazionalismo- que, curiosamente, se da a menudo en las áreas -países, comunidades autónomas- más desarrolladas. En Alemania, Thilo Sarrazin, "tecnócrata y banquero de mirada severa, detractor acérrimo de los musulmanes", dijo que la inmigración continuada hará bajar el nivel intelectual de la población. Fue obligado a dimitir. Según el especialista del NYT: "Las barreras que crearon los recuerdos de los crímenes del nacionalsocialismo no resistirán siempre la ola de xenofobia". Como recomendación: "Los políticos y ciudadanos deben iniciar un intenso debate que establezca normas para una coexistencia real en un entorno multicultural", único destino posible por más que moleste a inadaptados.
En España Alicia Sánchez Camacho, presidenta del Partido Popular en Cataluña, de cara a los inminentes comicios catalanes, ha defendido "acotar el padrón a los inmigrantes y facilitar datos a la policía para su expulsión". Tendrían que haberla llevado a un examen médico después de la declaración. Manuel Pimentel, ex ministro aznarita, lamentaba ayer, en el programa de Televisión Española 59 Segundos, que algunos compañeros siempre que se aproximan las elecciones saquen el tema de la inmigración. Yo le respondo, don Manuel: porque a pesar de gente respetable como usted, la cabra tira el monte.
Algunos dirigentes populares asumieron la propuesta como "interesante" para llevarla al programa general. Hoy Esperanza Aguirre, que entre muchas cosas malas es lista, se ha desmarcado. Con todo, el presidente del Partido Popular en Cataluña, Alberto Fernández Díaz, se queja de que los inmigrantes "abusan verdaderamente de la sanidad pública". Una teoría de barra de bar que cala. Menos mal que el informe de la Sociedad Española de Atención Primaria indica que hacen uso de los recursos médicos la mitad que los españoles. A algunos políticos, más que hacerles jurar la constitución, habría que imponerles la Declaración Universal de los Derechos Humanos, principio indiscutible para, después, empezar a discutir de cualquier cosa.

Brizna de prohibiciones

20 de agosto de 2010

"Sanidad quiere prohibir el tabaco también en los vuelos de la UE". Titular de periódico. Trece de abril de mil novecientos noventa y nueve. Hoy suena a chiste, por no decir a guarrada infecta, eso de fumar en un avión. O en un autocar. Pero, hace no tanto, ocurría. Como subtítulo: "Las tabaqueras, en contra, apuestan por una mejora en los sistemas de ventilación". Detrás de toda tropelía hay un lobby tocando las narices. El despiece de la información apuntaba que cuarenta y seis mil españoles mueren anualmente por culpa de la nicotina.
Hoy la homosexualidad es un hecho aceptado hasta por aquellas personas a las que no les hace gracia tal condición. Sus derechos son indiscutibles. Hasta para presentar un espacio en la tele parece que comenzó a sumar puntos ser gay. ¡Solamente! un año antes de que la sexualidad adquiriera rango de ley, el tema seguía resultando escandaloso y, se supone, la gente estaba abiertamente en contra de su publicidad.
Con los toros pasa lo mismo. La población necesita educarse, socializarse, perder el miedo conducente a estar en contra de las corridas, pero, ¡también!, de su abolición. O no exactamente... Al día siguiente de que Barcelona decidiera cerrar la Monumental -veinte mil asientos; cuatrocientos socios-, las ediciones digitales de los diarios plantearon el debate. Sí o no. No se trataba de una encuesta científica, sólo de la opinión de los lectores de esos medios, cuya tendencia cabe asociarse a la de la cabecera. Los de El Mundo preferían no prohibir por la mínima, cincuenta y dos-cuarenta y ocho por ciento; quizá cinco horas más hubieran bastado. Un resultado sorprendente teniendo en cuenta la campaña que este diario hace en cuanto tiene ocasión en pro de la llamada Fiesta Nacional. Los lectores de El País, cuya línea es protaurina, preferían acabar con el invento y los de Abc -más sorprendente, si cabe-, también. Queda muy sofisticado resaltar los valores del arte taurino -¡oh!-, como pensar que la magnanimidad pasa por consentir. Por una vez, el pueblo por delante de los políticos y chupatintas.

Brizna de adicción

19 de agosto de 2010

"Los sexoadictos somos un montón". Victoria Abril. Lo dijo un Berlín -entiéndase, festival-. Siempre he creído que la adicción al sexo es un capricho de estrella con parada y fonda en Michael Douglas, que estos días ha hecho público un cáncer de garganta. Lo de los demás es obsesión o necesidad. No sé por qué la cita me recuerda a aquella respuesta que dio Carmen Maura a Interviu, ¿allá por los ochenta?, tipo: "Me masturbo, pero no lo pongas". Confesiones a media luz.