Brizna de ajuste

21 de abril de 2026


“Esos momentos iniciales que los músicos consagran a la afinación”. J. A. González Sáinz. Afinar, corregir. Coger un texto y repasarlo. “Afinar y acordar, ¿no es esa la tarea del paraíso? (…) Música celestial, se dice, y no pintura celestial ni literatura celestial ni mucho menos cine celestial”. Aunque en la poesía es donde hay cielo y ella atraviesa todas las expresiones. La civilización puede ser un concierto bien ejecutado. Una página limpia de poesía. Pero también los borratajos previos a la armonía. Antes del concierto “hay como una armonía superior de las inarmonías”. Y uno se acuerda de Valery: “Escribir: resolver una nebulosa interna”. Y dan ganas de no resolverla. Porque la nebulosa interna es otra forma de poesía. Y, a su modo, igualmente civilizatoria.

Brizna de equilibrio en lo inestable

10 de abril de 2026

“Los artesanos de oficio evitan los extremos, procurando conseguir la máxima estabilidad”. Hiroshi Teshigahara. El precavido, el tibio.“Yo me esfuerzo por llevar mi trabajo al extremo más peligroso e inestable”. La paradoja de que en el riesgo habite cierta idea de mesura. Aquella de quien no pretende el poder, sino la gloria. En cuyo estandarte parece haber letra mayúscula, pero es un camino con socavones. En la audacia de seguirlo habita, serena, la constelación de un horizonte que no aspira a ser conquistado. Desde el que es visible, oscuro, cualquier precipicio. Incluso el de la incomunicación. A veces un salto mortal te salva la vida. Artesano o artista, tú eliges.