Brizna de mesura

30 de marzo de 2026

“Trata de arder / en todo lo que vive”. José Luis Puerto, Hebras de sílabas. Que el viento te atice, te alimente, no te doble ni te tumbe. “Y por todo da gracias”. Por las estaciones. Por el frío. “Podar en el invierno / toda rama sobrante, / que respire la copa”. Dejar dejar el texto libre de impurezas -esa retórica-, perfecto con sus limitaciones: la palabra aspira a ser silencio.

Brizna de señales

28 de marzo de 2026


“Desde la infancia / me siguen alumbrando / esas luciérnagas”. Borja Álava, Haikus & senryus. Las luces de posición son más efectivas que las largas. Lo saben los navegantes: el faro deja de ser útil cuando te apunta a la cara. 

Brizna de Lobo

de marzo de 2026

“Nadie escribe como yo. Tampoco yo”. Lobo Antunes. Desentierras la voz que te nombra y ves que se parece a un jersey. Te la pruebas. No termina de ser tú, aunque salga de ti. Y con tierra en las uñas, lees que un libro no se hace con ideas sino con palabras. Una verdad dicha una vez debiera bastar. Te da sed la literatura. La memoria es un agujero. Obedientes vamos como pájaros al agujero, a la memoria, como a un agua con doble fondo. Como pájaros ordenados y desobedientes. Para meter la cabeza. Los malos escritores no tienen cabeza. Sólo tienen pico. Las grietas te conectan con lo desconocido. “Lo que uno quiere siempre es cambiar el arte de la novela”. No hay que ser artesano más que al final. Cuando todo está dicho. Más vale ser amanuense. O sea, desenterrador, jersey, ave espeleóloga, astronauta. Transcriptor. Médium. Correo. Otro. Tú.