Brizna de esterilización

28 de agosto de 2026


“Definir es cenizar”. Lezama. Las respuestas son una pira. De lo que se deduce que las preguntas más valiosas son aquellas que ninguna respuesta logra convertir en polvo. Es decir: las retóricas, las absurdas, las imposibles... Una novela con demasiada sinopsis también produce ceniza, y contamina. La mala novela la imaginas prendida como carbón a la vista del subtexto, de la digresión, de la ambigüedad... Y en este desvío, tres recuerdos. Uno para Julio Llamazares: “El noventa por ciento de la gente que está en los escaparates de las librerías no son escritores”. Subiríamos la apuesta. Pero invirtamos la carga de la prueba. Nada promisorio por allí. Más ceniza. Ya que, dos, Vila-Matas: “En España hay entre tres mil y cinco mil lectores”. ¿Y por qué, en un país de cincuenta millones? Por el nulo adiestramiento: tres, Eduardo Lago: “El argumento de que quien lee algo malo acabará leyendo algo bueno es falso. La mala literatura adormece y la buena exige un esfuerzo. Alguien a quien se ha entretenido para que no tenga sentimientos ni pensamientos auténticos jamás saldrá de ahí. Cuando lea algo bueno, como Proust, no podrá apreciarlo. Dirá que es aburrido e insoportable”. Cerramos con un titular publicado en Vogue: “Es hora de dejar de juzgar a la gente por leer libros basura”. Más allá del relativismo, interesa la confesión. Ya no hay que esconderse. Tal vez, presumir. Presumir de llevar ceniceros en las manos. La revista pone como ejemplo la romantasy. No hace falta llegar tan lejos. Al menos, en literatura, por lo visto, todavía podemos usar esa etiqueta, ‘basura’. ‘Literatura basura’. En la televisión dejó de existir. “Es hora de dejar de juzgar a la gente por leer libros basura”. ¿En esto consistía la democracia? A juzgar por lo que se imparte en las instituciones educativas, sí. Cuánta razón, Ortega: bajaron el nivel para que entendieran. Y si ni así, se les pasa de curso igual. Por último: el problema no es que se juzgue a la gente que lee basura, sino al revés: que la gente que lee basura, totalmente desprejuiciada, despendolada ya, es la que juzga a la que no la lee.

Brizna de interposición

12 de agosto de 2026


“Sobrevive la luna después de cada eclipse”. Shakespeare, soneto 107. La capacidad de sobreponernos a la oscuridad -después de haber nadado en ella, líquido amniótico del arte-, proviene del cielo -lugar de claridades-.

Brizna de perseverancia y conexión emocional

10 de mayo de 2026


“A fuerza de mirar y mirar habíamos logrado cambiar nuestra propia mirada”. Retrato de un hombre en perspectiva abstracta, sobre Marcos Martín Blanco. Como lo de aquel herrero que de tanto machacar olvidó el oficio, pero al revés: dando fruto. “Puedes estudiar la historia, la técnica, el uso del color en cada cuadro, puedes buscar códigos aritméticos o éticos en la obra pero si no salta la chispa, si no surge la química de la sensibilidad al ponerte frente a un cuadro… por mucha sabiduría que tengas… ese conocimiento nace muerto”. Pensemos en a quien, después de cuatro clases de guitarra, no le nace poner bien la mano en el mástil. ¿El asno y la miel? Quizá. Pero más peso tiene que las limitaciones propias el valor de ponerse en duda... y atreverse a mirar y mirar.

Brizna de ajuste

21 de abril de 2026


“Esos momentos iniciales que los músicos consagran a la afinación”. J. A. González Sáinz. Afinar, corregir. Coger un texto y repasarlo. “Afinar y acordar, ¿no es esa la tarea del paraíso? (…) Música celestial, se dice, y no pintura celestial ni literatura celestial ni mucho menos cine celestial”. Aunque en la poesía es donde hay cielo y ella atraviesa todas las expresiones. La civilización puede ser un concierto bien ejecutado. Una página limpia de poesía. Pero también los borratajos previos a la armonía. Antes del concierto “hay como una armonía superior de las inarmonías”. Y uno se acuerda de Valery: “Escribir: resolver una nebulosa interna”. Y dan ganas de no resolverla. Porque la nebulosa interna es otra forma de poesía. Y, a su modo, igualmente civilizatoria.

Brizna de equilibrio en lo inestable

10 de abril de 2026

“Los artesanos de oficio evitan los extremos, procurando conseguir la máxima estabilidad”. Hiroshi Teshigahara. El precavido, el tibio.“Yo me esfuerzo por llevar mi trabajo al extremo más peligroso e inestable”. La paradoja de que en el riesgo habite cierta idea de mesura. Aquella de quien no pretende el poder, sino la gloria. En cuyo estandarte parece haber letra mayúscula, pero es un camino con socavones. En la audacia de seguirlo habita, serena, la constelación de un horizonte que no aspira a ser conquistado. Desde el que es visible, oscuro, cualquier precipicio. Incluso el de la incomunicación. A veces un salto mortal te salva la vida. Artesano o artista, tú eliges.

Brizna de mesura

30 de marzo de 2026

“Trata de arder / en todo lo que vive”. José Luis Puerto, Hebras de sílabas. Que el viento te atice, te alimente, no te doble ni te tumbe. “Y por todo da gracias”. Por las estaciones. Por el frío. “Podar en el invierno / toda rama sobrante, / que respire la copa”. Dejar dejar el texto libre de impurezas -esa retórica-, perfecto con sus limitaciones: la palabra aspira a ser silencio.

Brizna de señales

28 de marzo de 2026


“Desde la infancia / me siguen alumbrando / esas luciérnagas”. Borja Álava, Haikus & senryus. Las luces de posición son más efectivas que las largas. Lo saben los navegantes: el faro deja de ser útil cuando te apunta a la cara. 

Brizna de Lobo

de marzo de 2026

“Nadie escribe como yo. Tampoco yo”. Lobo Antunes. Desentierras la voz que te nombra y ves que se parece a un jersey. Te la pruebas. No termina de ser tú, aunque salga de ti. Y con tierra en las uñas, lees que un libro no se hace con ideas sino con palabras. Una verdad dicha una vez debiera bastar. Te da sed la literatura. La memoria es un agujero. Obedientes vamos como pájaros al agujero, a la memoria, como a un agua con doble fondo. Como pájaros ordenados y desobedientes. Para meter la cabeza. Los malos escritores no tienen cabeza. Sólo tienen pico. Las grietas te conectan con lo desconocido. “Lo que uno quiere siempre es cambiar el arte de la novela”. No hay que ser artesano más que al final. Cuando todo está dicho. Más vale ser amanuense. O sea, desenterrador, jersey, ave espeleóloga, astronauta. Transcriptor. Médium. Correo. Otro. Tú. 


Brizna de azar reglado

 17 de febrero de 2026

“En la naturaleza casi nada es al azar. Y cuando pensamos que algo es al azar, es que no hemos encontrado el patrón”. Jesús Martín-Fernández. Menos mal que dice casi. El neurocirujano necesita respuestas, mientras la poesía, como la filosofía, necesita preguntas. El arte no quiere poner reglas al juego, pero el caos podría ser el orden disfrazado.

Brizna de Nooteboom

13 de febrero de 2026

“Escribo libros para que alguien los mejore con su lectura”. Cees Nooteboom. Mas donde no hay nada, nada se puede sacar. 

Brizna de ola con doble de sal

de febrero de 2026

“La mejor forma de hacer crítica es hacer una película”. Godard. La mejor teoría es la práctica. Y quien recurre al absurdo impugna la realidad. Etcétera.

Brizna de disciplina

 2 de febrero de 2026

“No hay mejor modo de llegar a escribir en serio que el de garabatear algo todos los días”. Svevo. De ahí la vocación humorística, los últimos años, de este cuaderno. Lo que no se pasa limpio desaparece. Habría que inaugurar un cuaderno de borradores. Interiorizar la mancha como obra definitiva. Ni las personas a las que nos gusta lo inacabado conseguimos dar con el esbozo de una sombra. Tal vez porque ello requiere de un rigor -de horarios, de moral- y la rectitud, en general, nos sale curva.

Brizna de contrapancartas

14 de octubre de 2025


“Porque sé que el tiempo es tiempo / (…) / me regocijo de que las cosas sean como son / y rechazo los rostros santificados”. T. S. Eliot. Otra versión del que así es la rosa, de Juan Ramón. La protesta permanente contra la realidad es como la queja de esas personas que se hunden y nutren de su propia amargura.

Brizna de colores

22 de julio de 2025


“En algún momento deberemos desenvainar la espada para defender que la hierba es verde”. Chesterton. Siempre quedará Éluard –“La tierra es azul como una naranja”-, pero la ambigüedad, el relativismo, la disolución… fuera del arte pierden sentido. Poesía, cine, música... incluso filosofía. Las afueras. En las aceras del mundo, el fragmento, la mezcla géneros… se vuelven bicarbonato sódico. Occidente, al espejo, recita a Celan: “Verdad dice quien dice sombra”.

Brizna de angora siniestra

16 de enero de 2025


“Mantén la vista en el dónut y no en el agujero. Hace un día precioso, con un sol dorado y cielos azules por todas partes”. David Lynch. A diferencia de Oteiza, otro inspector de oquedades, Lynch positivo. Aceptaba el mundo y barajaba. Aguardaba la muerte como quien la conoce, que diría Reis. O como afirmó Thom Yorke: “La naturaleza de tu vida es sufrir. Pero nada de eso es malo. Todo eso es precioso”. ¡Qué balcón incalculable, la vida! “Un artista no sufre al mostrar el sufrimiento. Cuando te enamoras de una idea, por muy turbia que sea, es siempre un proceso placentero, liberador, creativo. Puedes rodar una escena horrorosa, pero eres dentro de ti feliz”. Los pelmazos sin humor, para los que todo es grave y un caso a resolver, no lo entienden.

Brizna de arpón boreal

5 de enero de 2025 


“Al fuego oscuro / de ese oro inicial y sin edad / que fue nuestro cuerpo y el futuro / esa suma de pasados que creímos / prolongarse en la playa del tiempo”. António Carlos Cortez. No necesita batir las alas para avanzar. “Tarde / muy tarde para reconstruir la ciudad”. Los puentes ya no unen las orillas. 

Brizna de tinta transparente

17 de noviembre de 2024


“Vendí la máquina de escribir para emborracharme y apenas tengo para beber”. Charles Bukowski. Ya no solo se miente en los diarios, también en las cartas. Se publican las de Bukowski. Pero en ellas se miente como los niños: entre el juego y el cortejo a la verdad. La exactitud no es un hilo suelto, sino un conjunto de ovillos por el suelo: “Ni siquiera soy un artista verdadero, sino una especie de impostor que escribe desde el asco más absoluto. Pero cuando veo lo que escriben los demás, sigo adelante”. No hay como echar un vistazo alrededor para salir favorecido en las fotos. El problema es que en las estanterías están Cervantes, Joyce, Perse… La comparación directa no cabe con los clásicos. Sería una hybris. Ellos han de servir de espejo lejano, de horizonte, de imán, de zanahoria. La escritura no es un espectáculo, la escritura nos escribe, pero sí cabe entender su puesta en marcha como una apuesta. Todo al negro... de la tinta. Como una summa. La oscuridad, esa tinta, esa sombra. Hace mucho que no cabe hacerlo desde la inocencia. Sobre el primer entrecomillado, añadimos a Edi Clavo, en Electricidad revisitada: Alberto García-Alix, enorme, vendiendo su cámara para financiarse picos. “Alberto pasaba por uno de aquellos momentos suyos de precariedad transitoria y llevaba una cámara prestada con defecto de estanqueidad. En todas las fotos aparecía una veladura, una luz intrusa que daba al traste con la calidad final de aquella sesión navideña”. Una luz intrusa en el fin de año nuestro. Siempre vamos varios pasos por delante de nuestra sombra. La escritura, ese pasado. Un ojo en el horizonte, otro en la cuartilla. Más ven cuatro nucas que dos Es noviembre y ya es diciembre, a pesar del sol. Y el futuro aparece como otra luz intrusa -otro astro-. Lo mismo que el arte en nuestras vidas. O sea.

Brizna de Auster

1 de mayo de 2024


“La poesía son mis fotos y mis novelas son mi cine”. Paul Auster. Amasijo de quietud y movimiento. La escritura clasifica los desórdenes de la memoria, sus flashazos. La escritura tiene algo de estantería. Cuando no cabe un libro más, comienza el olvido. Se llama vejez. “Escribir es para mí algo físico (…) Las palabras provienen de mi mente, pero también de mi cuerpo”. Escribir es como pedalear: movimiento que genera movimiento. Gimnasia quieta. Fotos. Cine.

Brizna de Arenillas

23 de abril de 2024


“Qué difícil, juntar dos palabras”. Armando Arenillas. En la mesilla El oficio de vivir, Pavese, y Qué es el arte, Arthur C. Danto. La curiosidad mata al gato, pero salva a las personas. Le pregunto por el primero y responde así. Cierto. Escribir es disparar al aire. Dos días antes me había referido a Mondrian; encima de una silla, había un ensayo suyo. “¿Te gusta?”. Niega con la cabeza. “Hay un punto en que la nada pasa a ser arte, y hay un punto en que el arte pasa a ser nada”. El arte no ha de ser una esfera perfectísima. No todos los puntos deben equidistar del centro. En el arte, el centro puede estar en los márgenes.

Brizna de fotografía y pintura

18 de febrero de 2025


“Pinto lo invisible. Fotografío lo visible”. Man Ray. Se escribe como se pinta, la palabra no es una máquina. Salvo que, del objeto capturado, salga una sombra invisible o un reflejo chirriante: su esencia. Una mancha. Entonces, la fotografía se vuelve pictórica. Sin ser obra pintada.