Brizna de Berrio

31 de marzo de 2020

“El alma elevada en los alcoholes fuertes / (…) / Los dones fortuitos de la providencia. / El amor non sancto de la prostituta / (…) / Toda la poesía de la perdición, / y en la hora señalada el bello gesto”. Rafael Berrio. El talento no basta cuando el éxito es de garrafa. “Puedes ahorrarte el trance de morir matando”. Dijo Ricardo Reis: “Sabio el que se contenta con el espectáculo del mundo”, a pesar de sus desperfectos. A fuer de ellos. Lecciones de bonhomía. “Gocemos el momento, / solemnes en la alegría levemente, / y aguardando la muerte / como quien la conoce”. Qué barbaridad.

Brizna de aire espeso

20 de marzo de 2020

“Y Aschenbach volvió a ser presa de una sensación de angustia, como si el mundo mostrase una leve, aunque irrefrenable, tendencia a la deformación”. Thomas Mann, La muerte en Venecia. Luego, al gondolero se le desprende la parte superior de la dentadura postiza y se le cae sobre el labio inferior. Realismo social no es lo de Gorki, sino lo que hacen Bruegel, El Bosco y todos aquellos espíritus delicados que captan lo grotesco del mundo.

Brizna de Jiménez Lozano

9 de marzo de 2020

“Pues ¡descuida! Todo está anotado / para después del mundo”. José Jiménez Lozano, Los retales del tiempo. La vida -lo eterno-, por encima del mundo -lo transitorio-.

Brizna de Racionero

8 de marzo de 2020

“No aprender por aprender. Aprender para tomarme la vida mejor”. Luis Racionero. De un trago. El flujo de las cosas, un tequila panteísta.

Brizna de garridos

5 de marzo de 2020

“¿Por qué la escritura hace que sigamos la pista del escritor? ¿Por qué no podemos dejarle en paz? ¿Por qué no nos basta con los libros? Flaubert quería que bastasen: pocos escritores han creído con tanta firmeza en la objetividad del texto escrito y la insignificancia de la personalidad del escritor”. El loro de Flaubert, Julian Barnes. Los reconocimientos son necesarios, algunos imprescindibles, pero otros, por obsesivos, son losas mortuorias que delatan la corteza de miras de quien los practica. Yo, que tanto defiendo la autoría, me pregunto si no habría que empezar a defender, contra los cortos de imaginación y los gestores culturales sin cultura y políticos sin frente, una historia del arte por obras y no por autores. Esto de los centenarios tiene, aparte de juicios demasiado éticos sobre las personas -pues hay a quien se los rechazan: Céline-, la consecuencia de descuidar la calle en la que se vive. Primero no les hacen caso y luego les ponen una placa. “¿Cómo es que las reliquias nos ponen tan cachondos? ¿No tenemos la fe suficiente en las palabras? ¿Creemos que los restos de una vida contienen cierta verdad auxiliar? Cuando murió Stevenson, su codiciosa niñera escocesa comenzó a vender calladamente pelo que, según afirmaba, había cortado de la cabeza del escritor cuarenta años antes. Los perseguidores compraron la cantidad suficiente de pelo como para rellenar un sofá”. Esto recuerda la carta de Alfonso de Valdés, secretario de Carlos V, fechada en 1526:  “El prepucio de Cristo lo he visto yo personalmente en Roma, Burgos y Amberes -al parecer existen un total de 14 ejemplares-, y tan sólo en Francia hay a quinientos dientes del niño Jesús.  En muchos lugares se conserva la leche de la Virgen y en otros las plumas del espíritu Santo”.

Brizna de Zúñiga

24 de febrero de 2020

“Pero aquel terrateniente que escribió artículos antijudíos en un periódico reaccionario, que contaba fajos de billetes con sus dedos ágiles, era la vez un poeta notable, autor de una novela magnífica”. Juan Eduardo Zúñiga, Desde los bosques nevados. Importa la obra, no el autor. El puritanismo es una máquina de reducir conciencias. 

Brizna de Steiner

4 de febrero de 2020

“La esperanza y el temor son supremas ficciones potenciadas por la sintaxis”. George Steiner, Gramáticas de la creación. Vivir es alternar combinaciones y secuencias. Caminar es la forma de moverse por el espacio hasta que llega el momento de la muerte. “La esperanza encierra el temor al no cumplimiento; el miedo tiene en sí un granito de esperanza, el presentimiento de su superación. Es precisamente el estatus de la esperanza lo que hoy resulta problemático”. Necesitamos ciudadanos circenses, dispuestos al más difícil. Que piensen, si pueden, en un nuevo género, que entreguen sus energías al naufragio. Que se hundan en el agua como pájaros por el cielo. Lastre es todo aquello que no se hunde con elegancia.